sábado, 25 de enero de 2014

MARÍA PALOS.

La Leyenda de María Palos.

Haciendo historia.


En la Edad Media existía un pequeño poblado en la orilla izquierda del río Órbigo que se había ido formando alrededor de la iglesia de Santa María. Se llama Puente del Órbigo. A finales del siglo XVI se organizó otro poblado junto al antiguo hospital de peregrinos, en la orilla derecha del río. El hospital había sido fundado por la orden de Caballeros de San Juan de Jerusalén. Este poblado tomó el nombre de Hospital de Órbigo.

Hospital de Órbigo es un paso obligado en la ruta leonesa del Camino de Santiago. Los peregrinos que vienen desde el paso anterior, que es San Martín del Camino, atraviesan el puente del Paso Honroso. Es un puente medieval del siglo XIII, construido sobre el río Órbigo y está enclavado en la antigua calzada romana que iba desde León  hasta Astorga.
Parece demasiado grande para lo que es el río pero antes de la construcción del embalse de Barrios de Luna, este río llevaba un gran caudal. Tiene diecinueve arcos y está bastante bien conservado. Se hicieron restauraciones en distintas épocas. Es monumento nacional desde 1939.
Fue testigo y protagonista a lo largo de la historia de algunos hechos importantes como El Paso Honroso que fue un torneo que tuvo lugar en el Año jacobeo de 1434. El caballero leonés, Suero de Quiñones, pidió permiso al rey Juan II de Castilla para llevar a cabo un torneo especial en el que tendrían que participar a la fuerza todos los caballeros que pasaran por el puente de Hospital de Órbigo. Si se negaban a participar, debían depositar un guante en señal de cobardía y atravesar el río vadeándolo a pie.
La Justa o torneo tendría que mantenerse durante un mes, en el que Suero de Quiñones estaría acompañado de sus mejores amigos. Don Suero llevaba colgada al cuello cada jueves una argolla metálica, como prueba de amor hacia su dama Doña Leonor de Tovar. El motivo para proponer las justas del puente era poderse librar de dicha argolla peregrinando a Santiago después de haber vencido a todos los caballeros que se presentasen en dicho puente y tras haber roto 300 lanzas a razón de tres por caballero.
El torneo comenzó el diez de julio de 1434. Venció a decenas de caballeros y terminó el nueve de agosto del mismo año, día en que don Suero fue herido. Sólo hubo un descanso el día veinticinco, festividad de Santiago.
También aquí se libró una batalla en el año 456 entre los partidarios de Teodorico y los de Requiario. Se cree que Almanzor pasó por esta localidad y atravesó el viejo puente cuando transportaba las campanas requisadas en Santiago de Compostela, de camino hacia Córdoba, y en el siglo XIX, los habitantes de Hospital destruyeron los dos extremos del puente para impedir el paso a las tropas de Napoleón.
Pero quién es María Palos?
Una mujer joven, María del Olvido, llegó hacia el año 1874 a Hospital de Órbigo, en la provincia de León, haciendo el Camino de Santiago. Recaló en el bonito pueblo castellano leonés y tomó la decisión de quedarse a vivir allí una temporada. Así lo atestiguan las gentes de aquel lugar que, de generación en generación, han ido dando fe de tal hecho y que dejó tan buenos recuerdos que siglo y medio después, todavía la gente joven de aquellos contornos conoce su peculiar historia.
Se llamaba María del Olvido Sádaba del Rincón y procedía de la villa navarra de San Adrián, una pequeña localidad situada a cinco kilómetros de Calahorra, en La Rioja. Nació el año 1848 en el seno de una familia labradora, o sea, de clase media.

Fue una adolescente un poco rebelde, de esas pocas mujeres de la historia del siglo XIX capaces de revelarse contra lo socialmente convenido y establecido y decidió escoger su propio camino y no seguir el que la familia ya le había marcado. Fue confinada en un convento de monjas a los quince años por no agradar a sus padres su precoz noviazgo.
No le gustaba ser religiosa contemplativa y en su larga estancia en el convento se dedicó a leer libros sobre plantas medicinales y medicina natural. Cuando alcanzó la mayoría de edad, veinticinco años, abandona el convento y toma la determinación de peregrinar a Santiago de Compostela.
En Santo Domingo de la Calzada, comienza el camino. Los peligros a los que una mujer joven y sola se exponía en aquella época de guerras y bandolerismo eran enormes. En cada etapa que realiza se da cuenta de lo difícil del camino viendo a muchos peregrinos con sus pies cubiertos de llagas. Ella es conocedora de las plantas medicinales, sabe bien de sus cualidades curativas y métodos  para aplicarlas.
Al llegar al puente del Órbigo, paso obligado de los peregrinos camino de Santiago, el día cuatro de julio de 1874 a las doce del medio día. En su caminar hasta allí pasó muchas calamidades. Le agradó tanto el lugar que decidió quedarse allí a descansar durante unos días y ayudar a los peregrinos. Muy bien debió de encontrarse María del Olvido en el pueblo porque su estancia se prolongó no unos días, sino cinco años.
Tiene pocos medios económicos y para no ocupar un sitio en el hospital decide instalar su casa y vivir, en uno de los arcos pequeños del puente romano, el más orientado al sur que se encuentra entre dos de los arcos mayores. Diariamente los lugareños la ven caminar entre las frondosas choperas que pueblan la vega del río con un haz de leña sobre sus espaldas para hacer el fuego; esta estampa diaria le dio el nombre de María Palos, y por este apodo se la conoció y se le conoce actualmente en Hospital de Órbigo mucho más que por su verdadero nombre.
Los inicios en el pueblo fueron duros porque una mujer sola y que además se dedicaba a recoger plantas y hacer pócimas y ungüentos la tachaban de proscrita, cuando no de loca o bruja.
Durante su estancia en la clausura aprendió medicina natural y recogía plantas medicinales por las rgenes del río y los bosques para preparar sus pócimas, aplicándolas para curar las llagas y sanar a los peregrinos enfermos con los métodos que ella sabía. También con sus conocimientos medicinales ayudó mucho a la gente de Hospital, a las que acabó ganándose con su tesón y simpatía y que por lo que se ve andaban escasos de atención médica.
María Palos sigue su vida viviendo de lo que le aportan los peregrinos por sus atenciones y por la caridad de los vecinos del pueblo. Y todo la hacía para mejor servir a Dios y a su fe cristiana.
Cuenta la historia que no faltó algún mozo del pueblo que intentó pasarse un poco con ella. Pero era una mujer que tenía mucho mundo y en una ocasión, sacando una pequeña navaja de su bolso, le dio un pinchazo al abusador en la culera, teniendo que tomar las de Villadiego, siendo el hazmerreír  de los mozos del pueblo.
También sufrió la maldad cuando un mozo ricachón y engreído, una noche quiso abusar de ella y tuvo que defenderse con tal denuedo que lo dejó marcado a fuego, con una cicatriz en el rostro para toda su vida.
En este pueblo se enamoró de un pescador del cercano pueblo de Villamor de Órbigo llamado Roberto Matilla Benavides, nacido en dicha localidad, y se marchó de Hospital a San Adrián para casarse con él.
En Hospital de Órbigo todavía la recuerdan y no sólo testifican su estancia en el pueblo, sino que además cuentan que era una mujer honesta y trabajadora que, con sus conocimientos de herboristería y medicina natural, se dedicó a atender, tanto a los peregrinos que, por el paso obligado del puente del Passo Honroso, atravesaban el río Órbigo camino de Santiago de Compostela, como a los propios lugareños que acudían a solicitar su ayuda.
Uno de los lugares que la recuerdan y dan honor a su nombre es el Restaurante María Palos, de merecida categoría, y que está junto al puente.

Autor del blog.

lunes, 20 de enero de 2014

Roble del Peregrino.

Roble del Peregrino.
Otro mito del Camino perdido.
El Camino de Santiago ha perdido un mito y también los habitantes de Rabanal del Camino, quienes compartían sombra con este roble desde hacía más de 300 años. Poco antes de llegar a Rabanal del Camino, entre Astorga y el puerto de Foncebadón, se hallaba hasta este mes de noviembre uno de los más famosos árboles de la ruta jacobea: el roble del Peregrino.
El Camino de Santiago no sólo tiene un notable patrimonio artístico de distintas épocas sino que ofrece en su recorrido numerosos ámbitos donde los árboles lucen en todo su esplendor. A veces destaca la masa forestal, como en la subida a Ibañeta o Roncesvalles,. plagados de grandes bosques de hayas.
En otras ocasiones son los ejemplares urbanos, como por ejemplo el magnífico castaño de indias de Tosantos (Burgos). Se trata de un ejemplar de gran porte, a cuyo lado pasa el Camino de Santiago. A pesar de no figurar en los catálogos de árboles singulares ni contar con figura alguna de protección, su edad y su tamaño lo convierten en un ejemplar destacable.
Otras veces son los ejemplares aislados en medio de los paisajes rurales, como los robles y castaños en el tramo de Astorga al Cebreiro.
Un rotundo castaño milenario de once metros de contorno se levanta al pie del camino y recibe al peregrino en la entrada a la aldea de Ramil, cerca de Triacastela, final de la primera etapa del camino en su parte gallega.
Aunque nunca deben olvidarse a aquellos ejemplares plantados a la orilla de los edificios religiosos, como el ciprés milenario de la capilla del Salvador de Samos. Se encuentra junto a la ermita, pues en la época se plantaba un ciprés a la vez que se construía la ermita como señal de espiritualidad.
Pero no es de estos árboles de los que quiero hablar aquí.
Durante todo el estío los peregrinos han buscado las refrescantes sombras de los robles, los rebollos o carballos (Quercus pyrenaica), poco apreciado a tenor de los múltiples incendios que los han reducido a pequeñas manchas en el paisaje, rodales de escasa extensión y ejemplares tan jóvenes que algunos piensan que  el carballo es una especie de reducido tamaño, que nunca alcanza grandes dimensiones.
Un par de kilómetros antes de llegar a Rabanal, se halla un lugar emblemático para muchos peregrinos: El Roble del Peregrino, donde un majestuoso y centenario roble que se imponía, solitario, a la misma orilla de la Ruta y donde el peregrino descansaba un poco, reponía fuerzas y miraba cómo iban sus pies.
Su altura y el grosor de su centenario tronco eran el emblema de lo que deberían ser nuestros bosques.
Pero hablo en pasado. Y no es por otro motivo más que cuando el pasado jueves pasé por el lugar andando el Camino de Santiago me llevé la desagradable sorpresa de que lo habían talado. Crucé la carretera y me dirigí a los restos que quedaban del mismo.
Sólo quedaba un trozo con las raíces en pié y otra parte del tronco cortado en el suelo. Se podía apreciar cómo el mismo estaba algo podrido por lo cual deduzco que estaba enfermo.
Comprobé un trozo del tronco y conté los anillos que tenía, pues es una forma de saber la edad del árbol. Conté cincuenta y tres anillos o años y haciendo el cálculo por el espesor del tronco llegarían a los trescientos los años que tendría el mismo.
Hice unas fotos y continué el Camino con una gran pena por haberse perdido otro de los Hitos del Camino. De hecho era uno de los pocos árboles monumentales de las tierras a la sombra del Teleno. Su imponente aspecto lo convirtió en parada obligada de caminantes y peregrinos, turistas y curiosos, amantes de la fotografía y de la meditación. Pero, sea por la cercanía de Rabanal del Camino, final de etapa, sea por desconocimiento, pocos se adentraron a descubrir las pequeñas maravillas que se escondían tras este representativo ejemplar.
Al llegar a Rabanal del Camino me quedé a descansar pues era mi final de etapa. Fui a comer al Hostal El Refugio y después de hacerlo di un pequeño paseo por el pueblo. Junto a la Iglesia me junté con un vecino y entablamos conversación y entre otras cosas le comenté lo del roble. Él me aclaró la cuestión. No era que lo habían talado porque sí.
Cuentan en Rabanal que se llama Roble del Peregrino porque daba cobijo bajo su «enorme copa» a los muchos caminantes que pasan por la localidad en su ruta hacia Santiago de Compostela, incluso se habían colocado unas mesas para hacer más cómodo el descanso.
Hasta octubre del 2013, los caminantes, antes de acceder al núcleo, pasaban por delante del majestuoso árbol centenario que aportaba generosa sombra a dos bancos y que se imponía a la orilla misma de la ruta milenaria. Sin embargo, el fuente viento de un temporal pudo con este icono del Camino.
Los temporales de viento que llegaron en el inicio de noviembre ya habían avisado partiendo una de las ramas del centenario Roble del Peregrino.
Imagen de Diario de León.
Posteriormente el árbol no pudo soportar las fuertes rachas de viento del pasado lunes día cuatro de noviembre y se vino abajo, acabando con la existencia de este árbol muy popular entre los peregrinos, por su espectacular belleza, y bajo cuya inmensa copa paraban frecuentemente los caminantes a descansar en esta etapa de ascenso por los Montes de León.


Autor de las imágenes y el blog.

sábado, 4 de enero de 2014

Platero cumple 100 años.

Platero cumple 100 años.
¿Qué escolar no recuerda este comienzo literario?
Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado y acaricia tibiamente, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a mí con un trotecillo alegre, que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal…
Así comienza uno de los relatos más leídos de la historia en países de habla hispana: “Platero y yo”. Es una narración que recrea poéticamente la vida y muerte del burro Platero, dedicado «a la memoria de Aguedilla, la pobre loca de la calle del Sol que me mandaba moras y claveles» y formada por breves capítulos, decía su autor.
Obra inmortal de Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel 1956, que cumple 100 años. Después de la Biblia y El Quijote, es lo más traducido.
Quedaba claro que Platero era un texto adulto, aunque por su sencillez y transparencia se adecuara perfectamente a la imaginación y al gusto de los niños. Algunos capítulos encerraban una cierta crítica social, revelando una dimensión del autor que muchos tardaron en advertir. El propio Juan Ramón, en un «prologuillo» a la edición aclaraba: «Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos se le ocurren».
La primera edición se publicó en 1914 y en 1917 se publicó la edición completa, compuesta por 138 capítulos. Por eso, se declarará a 2014 como el “Año Platero” y está el compromiso del mundo literario español de rendir honores al autor y su personaje más famoso.
La obra salió a luz por un enojo entre Jiménez y su esposa, Zenobia Camprubí, según contó Carmen Hernández-Pinzón, la sobrina nieta del poeta de Moguer (Huelva) y representante de sus herederos. 'Platero' no era un libro que quisiera publicar Juan Ramón. Él pensaba incluir el texto en sus obras completas, pero al influjo de su esposa terminó entregando, de mala gana, el material a un editor sin saber que iba a convertirse en una celebridad mundial gracias a su "asnucho", como él solía decirle.
 
 
 
 
 
 
Pero no es de Platero ni de Juan Ramón Jiménez de quien quiero hablar aquí, sino de otro burro, Txuti, y su dueño, Gregorio Zabalo.
 
 
 
 
TXUTI, el burro peregrino.
Hace unos días he recibido la visita de una persona que tiene una afición común conmigo. Se trata de Gregorio Zabalo y lo que nos une es el Camino de Santiago.
Este ezkiotarra de setenta y cuatro años nacido en el caserío Mendizábal y residente desde hace cuarenta en Zumarraga y que en su vida laboral ha sido camionero ha terminado de recorrer su tercer Camino  a primeros de octubre.
Pero no camina solo. Lo hace con Txuti, un burro de siete años de edad que compró al famoso Gorriti que suele amenizar con sus animales las fiestas de los barrios y pueblos, y que también ha completado su tercer Camino.
 
De Donosti a Arantzazu.
Pero no es solo el Camino de Santiago el que han andado juntos. El veintiocho de septiembre de 2012 realizaron la marcha desde Donosti hasta Arantzazu. Una distancia de cerca de ochenta y cinco kilómetros que recorrieron en varias etapas.
«Iremos por etapas, caminando tranquilamente, como cuando fuimos hace dos años por el Camino de Santiago», explicaba el septuagenario caminante antes de iniciar su recorrido. Zabalo es un hombre enjuto, al que le ha gustado siempre realizar caminatas. «La segunda vez que hicimos el Camino, 'Txuti' parece que se lo sabía de memoria, porque caminaba por la hierba pisada», recuerda, dando a entender que su compañero de cuatro patas no es nada burro».
Lo decía como si saliera a la aventura porque, a pesar de tener todo previsto, no parece que la ruta la tuviera muy clara este inquieto y andarín guipuzcoano. Cualquiera diría que por la edad debía estar en un hogar del jubilado, pero nada más lejos. «Estoy pensando en alargar la peregrinación hasta las campas de Urbia, luego pasar desde Opakua a Salvatierra y, si hace bueno, llegar hasta Urbasa». Lo único que tenía claro es cómo iba a regresar a su Ezkio natal. «Mi hijo me viene a buscar con una furgoneta».
 «'Txuti' comerá la hierba que haya por el camino. Yo pararé en donde me entre el hambre. En algún bar o restaurante económico que vea. Por ejemplo en Iturriotz, de Andazarrate para arriba. Comeré ligero pero a menudo, cada dos o tres horas, porque con la tripa llena no se anda bien». Lleva fruta, además de chocolate y frutos secos, como los montañeros. «¿Dormir? Donde se pueda. Son sólo un par de noches. Como no hay albergues como en el Camino de Santiago... Ya encontraré habitaciones de alquiler».
Gregorio Zabalo cuenta que «me gusta hacer rutas andando y me animé a hacer esta entre Donostia y Arantzazu». Disfruta de la naturaleza. «¿Tú sabes qué gusto da caminar entre paisajes, conocer pueblos, a su gente? Siempre me ha gustado andar. Para mí fue una gozada el Camino de Santiago. Atravesé 230 pueblos y capitales. Mi hijo me fue a buscar a Santiago con un remolque».
Habla maravillas de su pollino Txuti. «Es muy listo y obediente. Lleva mucho tiempo descansando. ¡Espero que no se ponga muy brioso!» dice, como temiendo que acelere demasiado incluso para un veterano andarín como él. «Es una gozada caminar con él. A veces hay que pararle porque anda con unas ganas de miedo».
En Arantzazu «no voy a entrar en la capilla porque no soy nada religioso». Eligió el Santuario oñatiarra porque «cerca tiene las maravillosas campas de Urbia. Allí estará a gusto 'Txuti'. Depende del tiempo... y de que nos sobren fuerzas a los dos», bromea este septuagenario amante de largas caminatas.
Ya tiene ideadas otras rutas. Piensa en alto y dice que le gustaría ir desde Zumarraga hasta Pamplona, por Irurtzun y San Miguel de Aralar. La lista de caminatas no acaba con esa. Tiene más perfiladas. «Las dejaré para primavera, en abril o así, porque en invierno se me harían muy duras. Las estoy madurando en la cabeza. Igual me animo a hacer en septiembre el Camino de Santiago por tercera vez. ¡Me van a saludar los de los pueblos de tanto pasar por ellos!» dice, demostrando su excelente humor».
 
El Tercer Camino de Santiago.
Y cumplió su palabra. Su último Camino lo comenzaron en su caserío de Ezkio Itsaso el 30.08.2013 y llegaron a Santiago de Compostela el miércoles 02.10.2013. Justo el día de su partida coincidí con ellos en Beasain y pude hacerles algunas fotos que aparecen aquí. Me comentó que su intención era llegar por Lizarrusti a Etxarri Aranaz y luego por el Puerto de Lizarraga hasta Estella para empalmar con el Camino Francés.
Cuando llegó a Santiago, la capital estaba sumida desde hacía días en una mezcla de sorpresa y estupor por el asesinato de la niña Asunta. Las pequeñas notas que aporta la vida cotidiana a la ciudad son doblemente agradecidas y éste fue el caso, por ejemplo, de la llegada de Gregorio y Txuti. Él podría pasar por ser un peregrino como los demás. Pero no fue así. Su compañero de viaje, es el que ha marcado su experiencia en la Ruta.
Gregorio no es un mochilero que peregrina a Santiago por motivos religiosos, por una ofrenda o simplemente por lanzarse a la aventura. Concluía la Ruta por tercera vez pues también lo hizo en 2009 y 2011.
Siempre acompañado de Txuti, un animal con el que mantiene una evidente unión como a la antigua usanza, que en ocasiones puede ser difícil de comprender. En su segundo Camino también le acompañó su mujer y tuve la ocasión de verles cerca de Hospital de Órbigo, en León.
"Me gusta caminar, la naturaleza y hablar con la gente, pero mi compañero es él", afirma. Y es que la hilaridad que a primera vista puede provocar la pareja se torna a los pocos minutos en un sentimiento de comprensión atestiguado por docenas de cámaras que no quisieron perder la ocasión de retratar semejante escena. ¡¡Mira, es un burro!! ¿Y habrá hecho el Camino de Santiago? ¡¡Qué pasada!! Eran solo algunas de las reacciones de los viandantes, que se paraban a hablar con Gregorio o que otorgaban sus caricias al dócil animal, que parece habituado a ser el objeto de los flashes. Y en realidad así es, pues este Camino resultó algo especial para ellos.
En él conocieron a Eliseo García y el fotógrafo Mondelo, que trabajaban en la agencia EFE hasta hace un año. Se pusieron a pensar en nuevos proyectos y decidieron publicar un libro sobre los asnos. "En una de las ocasiones que quedamos para tomar un café salió el tema de los burros y nos dimos cuenta de que a los dos nos gusta este animal. No en vano, Mondelo proviene de una zona minera de León y yo de un pueblo rural de Segovia. Antes en todas las casas había un burro, pues vale para todo tipo de trabajos. Muchas familias no tenían perro, pero sí burro. Vimos que este animal estaba desapareciendo y decidimos publicar un libro sobre él".
Comprobaron que el tema da de sí y se marcaron un plazo de un año para llevar a cabo la tarea de campo. Leyeron el reportaje sobre el burro peregrino Txuti que NOTICIAS DE GIPUZKOA publicó hace cuatro años y se pusieron en contacto con Zabalo. Mondelo se reunió en León para sacarles unas fotos y después el fotógrafo y el periodista les esperaron en Santiago.
Entraron en la plaza del Obradoiro y García dice que fue algo impresionante. "Fue como la entrada del Mesías en Jerusalén: entraron vitoreados por la gente “.
Consideran que Zabalo es el peregrino y amigo de los burros ideal. "La suya es una de las historias más curiosas que vamos a recoger en el libro. La relación entre Gregorio y su burro es casi familiar. Son como un padre y su hijo. Ése es el vínculo con los animales que nosotros recordamos de nuestra niñez".
La historia del peregrino de Zumarraga les ha llegado al corazón. "Ver con qué ilusión hace el Camino de Santiago este hombre de 75 años es algo maravilloso. Además, esta vez lo ha hecho tal y como era su sueño: saliendo desde su caserío".
FELIZ AÑO Y SALUD A TODOS.
Autor del blog.

 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Virgen de la Barca, Muxia.

Virgen de la Barca, Muxia.
Muxía, de nuevo 'zona cero' tras el incendio del emblemático santuario de A Virxe da Barca. La ciclogénesis explosiva que barrió España quiso dejar su huella en la Costa da Morte, en Galicia.
Un voraz incendio destruye el Santuario da Virxe da Barca, en Muxía. El templo está considerado uno de los más emblemáticos de Galicia y se encuentra ubicado en la Costa da Morte, justo al lado del mar. Casualmente la zona fue la más afectada por el desastre del Prestige que afectó a toda la costa gallega.
El santuario es el principal punto de referencia de la riqueza cultural e histórica de Muxía y centro de la Romaría da Virxe da Barca, el fenómeno cultural más importante del año en el municipio de Muxía y una de las fiestas de referencia en Galicia.
La dimensión del incendio ha obligado a desplazar a un buen número de efectivos de los cuerpos de bomberos. En el lugar trabajan desde primera hora efectivos de las localidades de Cee y grupos de intervención municipal y protección civil de Vimianzo, Muxía, Carballo y Cee. Al lugar se han desplazado técnicos de Patrimonio para evaluar los daños y la Policía Judicial, con el fin de investigar el origen del fuego.
La que fue zona cero del mayor desastre ecológico de Europa, tras el naufragio del petrolero Prestige, vuelve a instalarse en la desolación. El santuario, que ha ardido casi por completo, es lugar de culto y peregrinación popular. El principal riesgo tras la extinción del fuego es el derrumbe de la estructura.
El 112 recibió el aviso de incendio a las 08.29 de la mañana. Dos vecinas de la zona, que habían salido a correr como cada día, detectaron un resplandor a través de una de las ventanas laterales, así como olor a humo, por lo que alertaron rápidamente al cura. El alcalde apuntó que, a la espera de la información técnica, el fuego se originó sobre las 06.45 horas como consecuencia de la caída de un rayo en un transformador próximo a la iglesia, que se incendió y transmitió el fuego a través de los cables a la sacristía, cuyo tejado ya se ha venido abajo. La cúpula central se mantiene en pie, aunque los bomberos y efectivos que han trabajado en la extinción de las llamas consideran que podría caer también.
Los bomberos de Cee han explicado que el Santuario ha ardido casi por completo y ahora el principal riesgo es el derrumbe de parte de la estructura. Han quedado en pié las paredes de piedra y la cúpula, pero su estructura está muy dañada y corre riesgo de desplomarse.
Los equipos de extinción continúan en el lugar y diversas fuentes vecinales han coincidido en calificar el siniestro de "desastre", ya que los daños son de gran envergadura, pues señalan que solo se ven en pie torres y paredes.
El fuerte viento que soplaba en la zona de Muxía, en A Coruña, provocó que el incendio del santuario de A Virxe da Barca se propagase con rapidez y dejase el templo calcinado casi por completo. El riesgo de derrumbe de la bóveda preocupa a los técnicos. el tejado de pizarra y la madera que los soportaba han caído sobre la misma, que está también soportando el agua de la lluvia caída.
El interior del santuario está totalmente calcinado y el retablo central ha desaparecido por el efecto del fuego que ya ha sido extinguido.
Los retablos laterales del templo han resultado quemados, aunque no en su integridad, y sólo se han salvado de las llamas elementos como bancos o confesionarios, de menor valor cultural.
Los vecinos de la zona, muy arraigados a la Virgen, se desplazaron hasta el templo para comprobar el estado del Santuario, e incluso insinuaron el milagro protector de la Virgen con el pueblo dado que, según afirmaron los vecinos, de caer el rayo en el pueblo hubiese provocado daños en muchas casas.
 
El Santuario.
Aunque el primer escrito que hace referencia al santuario de A Virxe da Barca data de 1544, su antigüedad se remonta a los siglos XI o XII, según la información municipal.
La capilla del templo fue reconstruida en varias ocasiones, según consta en el archivo parroquial, pero la actual edificación fue reconstruida en 1719. La casa rectoral y el campanario independiente se construyeron posteriormente, la primera en 1828 y el segundo en 1834.
El actual templo tiene una planta en cruz latina de 33 por 19 metros en el crucero y con una sola nave de gruesos muros de sillería. Se trata de un edificio de estilo barroco, con influencias del clasicismo del siglo anterior, de una austeridad que se rompía por la rica ornamentación de los retablos del interior.
El Retablo mayor, totalmente calcinado, estaba dedicado a la Virgen de A Barca y era obra del artista compostelano Miguel de Romay, que se contrató en 1717. Tenía tres cuerpos, de los que el central, con dos calles dedicadas a los apóstoles con relieve de medio cuerpo que convergían hacia el centro, donde se situaba el camarín de la imagen gótica de la Virgen, obra del siglo XIV. No resultó dañada, sin embargo, el original de la Virxe da Barca, ya que se guarda con importantes medidas de seguridad en otro punto de Muxía. La réplica resultó completamente calcinada.
Otros dos retablos barrocos, el de San Xoan y el de San Miguel, se situaban uno frente al otro en el brazo largo de la nave y, además, el templo contaba con cuatro altares más con sus respectivos retablos. Los retablos laterales del templo han resultado quemados, aunque no en su integridad.
El santuario es el principal punto de referencia de la riqueza cultural e histórica de Muxía y centro de la Romería da Virxe da Barca, el fenómeno cultural más importante del año en el municipio de Muxía y una de las fiestas de referencia en Galicia.
Su situación en el extremo occidental, cerca de Finisterre y su dedicación a la Virgen, lo vinculan al hecho jacobeo y son muchos los peregrinos que una vez que visitan la Catedral de Santiago se trasladan a Muxía.
Desde tiempos remotos se celebra en el mes de septiembre la romería de la Barca de Muxía, una antigua celebración que congrega a un número ingente de fieles venidos de todas partes de Galicia. Al mismo tiempo que la celebración religiosa fue consolidándose se fue creando una fiesta paralela, convirtiéndose la Romería de la Barca, en la más importante de A Costa da Morte y en punto de encuentro miles de jóvenes que llegan a Muxía en el mes de septiembre.
Incluso de fuera que acuden al Santuario de la Barca a subirse sobre la Piedra de Abalar a la cual se le atribuye capacidad adivinatoria, y también pasar por debajo de la Piedra dos Cadrís, de las cuales se piensa que tienen propiedades curativas.
El santuario fue recientemente rehabilitado. El desgaste de las piedras de granito, fruto de la erosión provocada por la cercanía del mar, provocó que los sillares fueran perdiendo volumen y tuviera que hacerse casi una reconstrucción manual.
Los bloques iban perdiendo volumen poco a poco, algo que se podía apreciar a simple vista. La culpable de tal asunto era la sal del mar. La solución fue sencilla pero técnicamente laboriosa. Hubo que quitar a mano, todo el cemento de las juntas y sustituirlo por un mortero de sacrificio, que tiene la ventaja de frenar el deterioro de la piedra. La actuación fue financiada por el Ministerio de Cultura, que invirtió cerca de 400.000 euros para recuperar el inmueble.
Solidaridad y reconstrucción.
El alcalde de Muxía, Félix Porto, mostró su desolación por lo ocurrido. El edificio está «completamente destrozado», explicó. «Nadie se podía imaginar que el santuario quedase reducido a la nada en apenas dos horas. El interior ha desaparecido», agregó el regidor, que insistió en que este incendio será «un auténtico desastre» y, con él, «se va una parte de uno. Es un día negro para la comarca», concluyó. De todos modos, aseguró que había recibido numerosas muestras de apoyo y que confía en que el Santuario pueda estar recuperado para la celebración de la Virxe da Barca el próximo mes de septiembre.
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, trasladó su solidaridad con los vecinos de la zona y se comprometió con el alcalde de Muxía, Félix Porto, a reconstruir el Santuario da Virxe da Barca «entre todos». Feijoo subrayó la gran devoción de los marineros con la Virgen y la importancia que tiene su santuario para muchos peregrinos que deciden finalizar allí su Camino.
También la Diputación de A Coruña ha difundido un comunicado en el que señala que colaborará "con lo que sea necesario" para la recuperación del santuario.
Su presidente, Diego Calvo, trasladó también al alcalde su "profundo pesar" y apuntó que, "ante situaciones así, todas las administraciones tenemos que trabajar juntas y buscar soluciones para minimizar, en la medida de nuestras posibilidades, las consecuencias del incendio.
El consejero de Cultura de la Xunta, Jesús Vázquez, aseguró estar muy preocupado por el estado desastroso de uno de los santuarios más representativos del país. Ha confirmado, tras visitar la zona en compañía de técnicos de Cultura, que ha ordenado de manera inmediata la evaluación y valoración del estado de la iglesia para proceder a su recuperación. Vázquez entiende que es una prioridad pero que la recuperación será larga. De momento se establecerán medidas para que no se produzcan más desperfectos.
En las labores de recuperación se involucrará la Iglesia. El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, acompañó al consejero en la visita y mostró el apoyo de la archidiócesis. Los técnicos del arzobispado se desplazarán mañana a la zona.
Nota: Las imágenes del incendio han sido copiadas de distintos medios de comunicación.
 Autor del blog.